Sí, vuelvo a escribir, una persona me ha hecho volver a sentir. Poco a poco esto crece, de un error de una noche se está traduciendo en pedacitos de felicidad intermitente. Estoy asustada, esto se está intisificando, yo que sólo quería un aquí te pillo y aquí te mato... Se me está yendo de las manos, estoy sintiendo. Tengo miedo de volver a hacer daño, de que no corresponda de nuevo, de que no sepa querer. ¿Por qué me dejaron así?  Era tan tierna, tan inocente que ahora no quedan ni las huellas. Me cuesta tanto querer. No sé hacerlo, no puedo decir algo bonito sin estropearlo con cualquier gilipollez. Mi mente está adaptada a que todo sea un simple polvo, a que sólo vean un trozo de carne en la que incar el diente. Pero ahora no es así, se ha pasado el tiempo de prueba y lo ha superado. ¿Qué se hace ahora? Estoy en punto muerto, lanzándome al vacío, hablar sin pensar, quizás sea la mejor forma. He vuelto a decir te quiero y no por obligación, ¿en qué me estoy convirtiendo?
No he vuelto a bailar con nadie más de dos piezas desde que le conozco, no he vuelto a mezclar nombres.  He vuelto a recordar como cada día de mi vida. Me estoy atormentado demasiado, por favor que venga y me calle los pensamientos con un beso o con dos.

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